

En el año 1887, Juan Giol y Bautista Gargantini armaron una sociedad para desarrollar la actividad vitivinícola que recién comenzaba en la provincia y compraron algunas pocas hectáreas en Maipú, Mendoza, para empezar a fabricar vinos.
Así nació la bodega La Colina de Oro, cuya construcción llevó un par de años y que elaboró sus primeros vinos hacia el año 1898. Pero fue a partir del año 1904 que comenzaron a ver los beneficios de tanto esfuerzo y compraron para anexar a la bodega 7.000 hectáreas de viñas y campos; pasaron así a ser los bodegueros más ricos del país.
Para los festejos del Centenario de la Argentina en 1910, la bodega era considerada la más grande del mundo y la historia de sus hacedores, dos humildes inmigrantes que llegaron para “hacerse la América”, era famosa.
La bodega y los viñedos Giol ocuparon alrededor de 260 hectáreas. Aún hoy se pueden observar los vestigios de este gigante, entre los que sobresalen su inmensa planta, los piletones donde se separaba el futuro vino del mosto de la uva y los grandes toneles donde se guardaba lo que luego se embotellaría.
En su momento de gloria, la bodega producía casi 300.000 hectolitros de vino, contaba con ocho sótanos, mil cubas y toneles de roble, dos piletas para cortes de cuatro mil cascos y 270 cubas de fermentación. Trabajaban allí 400 obreros y operarios, que hicieron sus viviendas en los alrededores de la empresa.
FICHA
TECNICA
RELEVAMIENTO INTEGRAL
METRICO-PATOLOGIAS-VALORACION
MATERIALIDAD-CATALOGOS
AÑO
2021
COMITENTE
PRIVADO
PROPOSITO
RESTAURACION Y REFUNCIONALIZACION
SUPERFICIE
38.994m2
UBICACIÓN
MAIPU-MENDOZA-ARGENTINA














